revelación

y vio entonces
en el único reloj verdadero
que es el cielo,
un celeste vibrante y sobrecogedor,
y supo así
que iba a ser el padre
de una criatura,
pues bien sabido es
que a los hombres
se nos revelan las grandes verdades
en instantes como este
en lo que el vasto misterio
que nos sostiene
se nos hace evidente,
y parece
por una fracción de segundo
amenazar con devorarnos.

post-mortem

y no te extrañaré,
te recordaré,
y reconstruiré
lentamente
los rescates de la fauna
y todo aquello
que el dolor no tocó,
y un flash de luz
me hará olvidar
lo que no vale la pena recordar,
y el día que nos veamos
en la calle,
sabrás que he redescubierto
lo que nos dimos,
y no habrá duda
de que estamos mejor aquí,
mujer que tuve
sin tener
y no tendré.