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the meal formerly known as prince
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alajuela por la pista

hace días que no me entregaba al transporte público, y me alegra ver que no deja de ser esa mística experiencia: nómadas modernos reunidos por multitud de incongruentes motivos que casi nos acompañamos, pero no. y de pronto le llega el momento al señor del corto pantalón hoy noche de lluvia, o tal vez no aún, porque regresó cabisbajo a su asiento.

a veces también suben nuevos individuos. miembros que se suman a la tribu en un silencioso ritual, interpretado al gusto y según el estado de ánimo de cada cual.

no sé como sobreviven al tráfico los solitarios conductores que se dejan entrever por la ventana, entre las gotas de lluvia y las manchas de mejor no saber qué. los veo, sin tribu ni apoyo alguno, a merced del clima y los largos minutos que entre las cinco y las ocho ilustran una vez más al tiempo y su relatividad.

la soledad, la espera, el tedio de una rutina gastada, la fingida solidaridad con el chofer, y también la risa escandalosa y desconsiderada, el infame canto de un celular que recuerda al viejo Ludwig y el olor a pollo de ese, al bombillo, que ocasionalmente irrumpe silencioso. todos juntos en este autobús, en una oda a la humanidad moderna, un finísimo ‘happening’ de esos que se ven en manhattan y en parís, pero “mucho más rico y orgánico, lleno de texturas frescas y un contraste exquisito” según el crítico local.

y hay aún quienes se dignan a cuestionar los motivos que pueden llevar a alguien a vivir lejos de la ciudad y sin automóvil.

pobres los que se niegan la dicha de explorar en los rincones más cotidianos la magia y la riqueza que esconden los estilos de vida que no llegan a las revistas. y dischosos los que detrás de un disfraz de obrero de maquila, se dedican a saborear las delicias de un Tuasa, o una ‘Station’, en lugar de correr hasta la muerte hacia ‘un futuro mejor’.

tikal

Maya,
en tu selva fértil
construiste el hogar de los dioses
y dejaste
para el escéptico venidero
gigantescas pilas de asombro
que en silencio desafían
completa a la modernidad.